sábado, 30 de agosto de 2014

Actividad Nº1 - Grupos 1º3 y 1º4

Lectura / Resumen 

El celoso extremeño 
(Fragmento)
         Iba nuestro pasajero pensativo, revolviendo en su memoria los muchos y diversos peligros que en los años de peregrinación había pasado. Desembarcó en Sanlúcar; llegó a Sevilla, tan lleno de años como de riquezas; buscó sus amigos: Hallólos todos muertos. Parecíale, entonces, que aún podía llevar la carga del matrimonio; y viniéndole este pensamiento, le sobresaltaba un gran miedo, porque de su natural condición era el más celoso hombre del mundo, aun sin estar casado, pues con sólo la imaginación de serlo le comenzaban a ofender los celos, a fatigar las sospechas, que de todo en todo se propuso no casarse.

Y estando resuelto en esto, quiso su suerte que pasando un día por una calle alzase los ojos y viese una doncella, al parecer de edad de trece a catorce años, de tan agradable rostro y tan hermosa que, sin ser poderoso para defenderse, el buen viejo Carrizales rindió la flaqueza de sus muchos años a los pocos de Leonora, que finalmente quedó por su esposa.

La primera muestra que dio de su condición celosa fue no querer que sastre alguno tomase la medida de su esposa, así que anduvo mirando cuál otra mujer tendría el talle y el cuerpo de Leonora. ¡Qué más prevenciones para su seguridad podía haber hecho el anciano Felipo!, pues no consintió que dentro de su casa hubiese algún animal que fuera varón. A los ratones de ella jamás los persiguió un gato, ni en ella se oyó ladrido de perro: Todos eran del género femenino. Con sus amigos negociaba en la calle y las figuras de los paños  que sus salas adornaban todas eran hembras, flores y boscajes.

Pero hay en Sevilla un género de gente ociosa y holgazana, a quien comúnmente suelen llamar gente de barrio. Uno de estos galanes supo la condición del viejo, la hermosura de su esposa y el modo que tenía en guardarla; todo lo cual le encendió el deseo de ver si sería posible expugnar, por fuerza o por industria, fortaleza tan guardada.

Miguel de Cervantes  Saavedra

1. Lee atentamente el fragmento y busca en el diccionario las palabras cuyo significado desconozcas.
2. Nombra a los personajes que intervienen de la historia.
3. Resúmela con tus palabras. 
4. ¿Consideras que hay un desenlace? ¿Por qué?

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